16A, 10 años después

16A: memoria, resiliencia y transformación

El 16 de abril de 2016 no fue solo una fecha; fue una fractura profunda en la historia del Ecuador. El terremoto que sacudió al país golpeó con especial fuerza a Manabí y Esmeraldas, dejando huellas imborrables en ciudades como Portoviejo. Pero en medio de la adversidad, emergió también una narrativa distinta: la de la resiliencia, el compromiso y la reconstrucción.

Apenas ocho días después del 16A, cuando la incertidumbre aún marcaba cada rincón, el compromiso y el amor por Portoviejo impulsaron al equipo del Registro de la Propiedad a proteger su archivo institucional, resguardando la memoria jurídica de la ciudad y garantizando la continuidad de un servicio esencial para la ciudadanía. Fue un acto silencioso, pero decisivo: preservar la historia para sostener el futuro.

El 12 de mayo de 2016, en medio de un entorno aún marcado por los estragos del desastre, la institución reabrió sus puertas. No fue solo una reapertura operativa, sino una declaración de principios: Portoviejo no estaba solo, y sus instituciones estaban listas para levantarse junto a su gente.

Lo que siguió fue más que reconstrucción; fue transformación. En 2017, el Registro de la Propiedad dio un paso hacia la modernización con la implementación de un nuevo sistema registral. En 2018, consolidó este avance al digitalizar la totalidad de su archivo, marcando un hito en la gestión documental y en la seguridad de la información. A esto se sumó la habilitación de servicios registrales en línea, acercando la institución a los ciudadanos y redefiniendo la manera en que se accede a sus servicios.

El vínculo con la comunidad se fortaleció aún más en 2022 con la implementación del programa Registro en tu barrio, una iniciativa que llevó los servicios directamente a los ciudadanos, eliminando barreras y reafirmando el compromiso con una atención más cercana, ágil y eficiente.

Hoy, en 2026, el camino continúa. La mejora de la infraestructura tecnológica se proyecta como un nuevo pilar para garantizar la continuidad del servicio, incluso frente a escenarios adversos, consolidando una institución preparada no solo para responder, sino para anticiparse a los desafíos del futuro.

A diez años del 16A, Portoviejo no olvida. Recuerda, honra y avanza. Y en ese trayecto, el Registro de la Propiedad se erige como testimonio de que, incluso en los momentos más difíciles, la voluntad de servir puede convertirse en el motor de la reconstrucción y el progreso.